miércoles, 7 de septiembre de 2011

La naranja: su valor energético y nutricional. (Parte II)

LA NARANJA - LA FIBRA 

La naranja es una fruta conocida por su alto contenido en vitamina C. Sin duda es una de sus características nutricionales más destacables, pero también hay otras menos conocidas, pero no por ello menos importantes.
Hoy trataremos en profundidad una de ellas: la fibra. El contenido y composición de fibra viene determinada por las capas que forman la naranja.
La capa más externa se llama flavedo, y corresponde a lo que comúnmente se conoce como la piel de la naranja. Está formada por pequeñas vesículas que contiene aceites esenciales que son responsables del sabor amargo. También abundan los cromoplastos, que son las moléculas que le dan a la fruta su color característico. El flavedo no tiene importancia nutricional porque no se acostumbra a comer, excepto en forma de ralladura en repostería, para dar el sabor amargo a las mermeladas o como toque decorativo en otros platos.
La siguiente capa hacia el interior de la naranja es el albedo, que corresponde al tejido blanco y esponjoso. Está formado principalmente por celulosa, hemicelulosa (fibra insoluble) y pectinas (fibra soluble).
La fibra insoluble se caracteriza por captar agua una vez está en el estómago e intestino, aumentando así su volumen. Al ocupar más espacio, produce saciedad y estimula los movimientos del tránsito intestinal. Por otra parte, capta y retiene algunas sustancias potencialmente cancerígenas evitando así que esté en contacto con las paredes del estómago y el intestino.
La fibra soluble, aunque se encuentra en menor proporción, también ejerce una acción muy beneficiosa sobre el organismo gracias a su capacidad de formar geles al contacto con el agua, acelerando así el tránsito intestinal. La acción más importante es la de enlentecer el vaciamiento del contenido del estómago, con lo que la absorción de los nutrientes es más gradual y la sensación de saciedad es mayor.
Gracias a esto, también disminuye los niveles de azúcar y colesterol en la sangre.
Por último tenemos el endocarpio, que es lo que comúnmente se conoce como la pulpa. Es la parte comestible, está formada por gajos y contiene sobre todo pectinas.
Como veis, acabar una comida con una naranja de postre facilitará mucho la digestión y os permitirá controlar mejor la sensación de hambre.

Andrea Gil
Diplomada en Nutrición Humana y Dietética
Alimenta't Institut d'Educació Nutricional
Blog Alimenta't

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